Artículo
Quinta Ronda del GAFI y Preparación Nacional: Un Nuevo Estándar de Efectividad en Cumplimiento

La Quinta Ronda de Evaluaciones Mutuas del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), iniciada en el periodo 2024–2025 y con proyección hacia 2027, representa un cambio significativo en la forma en que se evaluarán los sistemas de prevención del lavado de activos, financiamiento del terrorismo y financiamiento de la proliferación (ALA/CFT/CFP) a nivel internacional.
A diferencia de rondas anteriores, esta nueva evaluación supera la revisión meramente técnica de normas y marcos regulatorios, enfocándose en la efectividad real de los sistemas implementados. El análisis ya no se limita a verificar si existen leyes, manuales o estructuras formales, sino si estos mecanismos funcionan en la práctica y producen resultados concretos.
De cumplimiento formal a efectividad operativa
El nuevo enfoque prioriza los llamados “Resultados Inmediatos”, evaluando:
La capacidad real del país para identificar y gestionar sus riesgos específicos.
La efectividad de la supervisión financiera y no financiera.
La transparencia en la identificación del beneficiario final.
El funcionamiento del sistema de inteligencia financiera.
La capacidad de adaptación frente a amenazas emergentes y nuevas tipologías delictivas.
Además, el ciclo de evaluación se reduce a aproximadamente seis años, lo que implica revisiones más frecuentes y una exigencia constante de mejora y actualización.
Un desempeño deficiente en esta ronda puede tener implicaciones relevantes en términos de reputación internacional, confianza del sistema financiero y estabilidad económica.
Preparación nacional ante un entorno más exigente
Ante este escenario, los países están reforzando sus marcos legales, fortaleciendo sus sistemas de supervisión y promoviendo procesos de capacitación tanto en el sector público como en el privado.
La preparación no solo implica ajustes normativos, sino también:
Actualización de políticas y procedimientos.
Fortalecimiento de la gestión basada en riesgos.
Mejora en la calidad de los reportes e información financiera.
Mayor coordinación interinstitucional.
Desarrollo de capacidades técnicas y tecnológicas.
La evaluación medirá la coherencia entre el marco normativo y su aplicación práctica, así como la capacidad del país para mitigar riesgos reales de lavado de activos y financiamiento del terrorismo.
Implicaciones para el sector privado
La Quinta Ronda también eleva el estándar para las organizaciones y sujetos obligados, quienes deberán demostrar que su programa de cumplimiento:
Está alineado con los riesgos reales de su actividad.
Se aplica de forma operativa y no solo documental.
Cuenta con debida diligencia efectiva y verificable.
Posee controles internos funcionales y monitoreo continuo.
Puede evidenciar resultados ante revisiones regulatorias.
El cumplimiento deja de ser un requisito formal y se convierte en un componente estratégico para la sostenibilidad del negocio, la reputación corporativa y la estabilidad del sistema económico.
Un nuevo estándar internacional
La Quinta Ronda del GAFI refleja una tendencia clara a nivel global: el cumplimiento ya no se mide únicamente por la existencia de normas, sino por la efectividad demostrable de los sistemas implementados.
Los países y organizaciones que logren integrar una gestión real de riesgos, controles sólidos y cultura de cumplimiento estarán mejor preparados para enfrentar los desafíos regulatorios y financieros del entorno actual y futuro.
CONTÁCTANOS PARA MAYOR INFORMACIÓN




